Dos desonocidas a once mil km de distancia dispuestas a traicionar sus textos por

TREINTA DENARIOS

jueves, 15 de julio de 2010

Perdí la cuenta

Sentada en el parque, miraba mis pies al sol y leía
intermitentemente
una novela de Sidney Sheldon, entonces era verano
y valía la pena. Nunca podría concentrarme así contigo
riendo de esa forma, sentado de esa forma. Me recuerdas a un político, quizás
perdí la cuenta de personas no gratas.

La cena está servida, leeré un guión de cine aunque no quieras,
no pelaré el tomate y lo comeré con ajo
así no te burlas de mí porque no sé hablar en público.
Después de eso, puedes pedir la cuenta
y aprender del camarero
simultáneamente
a mentir y combinar los colores.

3 comentarios:

  1. me encanto esto "perdí la cuenta de personas no gratas"
    y eso que el nombre del archivo solo lo puse porque habia perdido la cuenta del texto.

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  2. Las personas no gratas tienen poblado el mundo, pero no peles nunca el tomate, que con ajo y un poco de palta, el público dará lo mismo.-

    Saludo!

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  3. exelente consejo mujer.

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